Una monja estaba caminando por el arcen camino al convento cuando de repente para un coche, la chica rubia que conducía se ofreció a llevarla y la monja muy agradecida aceptó y se subió al auto, un reluciente Ferrari rojo con asientos de cuero, equipo de sonido Alpine y como 10 mil extras más.
- Que bonito coche tiene usted, comentó la monja, debe haber trabajado mucho para poder comprarlo ¿verdad?
- No, no fue así hermana, respondió la rubia, la verdad es que este auto me lo regaló un empresario que durmió conmigo durante algunos meses.
La monja no dijo nada. Mirando el asiento trasero ve un bellísimo abrigo de visón y se dirige nuevamente a la rubia.
- Su abrigo de piel es muy bonito, le debe haber costado mucha dinero...
- En verdad no me costó mucho, me lo regalaron por unas cuantas noches que pasé con un jugador de futbol...
Entonces la monja no dijo nada más durante todo el viaje.
Al llegar al convento se dirigió a su dormitorio y de repente, alguien toca la puerta....
- ¿Quién es?
- Soy yo, el Padre Martín
Ella le abre sin dejarlo pasar y le dice:
- ¿Sabe una cosa padre? Se puede ir a la mierda ahora mismo..... ¡¡¡Usted y sus chocolatitos!!!
Si el cura hubiera sido Obispo... Sor Ferrari
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2 comentaris:
Ya saps desde mi punto de vista las dos ; por supuesto por razones distintas aunque no se, quizas hubieran debido educarme como la rubia esta, quizas no estaria como estoy (o como soy!)
Que putada le hago a Manon : rubia educada como morena ;-)
Si es que ya te vale.
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